Llegó nuevamente el momento, es que una nueva vuelta al sol se está acercando, ese 08 de junio que llegué a la vida 39 años atrás, es necesario una reflexión, sí, es necesario, para no olvidar quien fui ayer, quien soy hoy, no es para martirizarse, no, es para hacer conciencia de mi realidad de hoy.
Todos tenemos un pasado, todos nos equivocamos, la vida no viene con manual de instrucciones, es de lógica que cojamos el camino equivocado, está bien, no pasa nada, es parte de una historia, de un entender, de un crecer de nuestro espíritu… ¿Cuando se convierte en un problema? Cuando los ciclos se repiten, los patrones no cambian. Gracias a mi Dios misericordioso que no es mi caso, a mi ritmo, voy entendiendo muchas cosas, voy encontrando esas personas que me arropan, que me aceptan, sin esperar el milagro del cielo “levántate y anda” Mi Papá celestial, me tiene un propósito marcado, mi discapacidad va incluida, porque no estoy rota, no estoy enferma, solo es una condición, como cualquier otra.
Este último año, ha seguido siendo de crecimiento, pero al tiempo idóneo para que pueda aceptar y entender, los últimos 350 días, agarrada con fuerza, a mi rey de reyes, entiendo un poco más el porqué de muchas cosas. Mi discapacidad no es enfermedad, es condición que va conmigo, pero a causa de la ignorancia, de la discriminación, del maltrato psicológico, se creo ahora si la enfermedad de adición emocional, me abracé a la persona equivocada, viendome rota que yo sin esa persona no valía nada… Viví mucho, aguanté demasiado, por ello explico todo esto, porque esa dependencia emocional me tenía cegada, confundiendo muchas cosas.
Estos 38 años me han dado claridad de estos años atrás, ya no se trata de buscar culpables, sólo de hacer conciencia de la verdad, ya no me látigo tanto, entiendo que soy víctima de una enfermedad, que jamás se va a marchar… que siempre tendré ese dragón dentro de mí, depende de mí que siga dormidito, o lo trabajo y dominó, o él me domina a mi, solo con una gota… No me culpo, solo tengo que trabajar para sanar lo más posible, la vida se encarga de los demás.
Muchas gracias 38 porque ha sido un año de conciencia, que he sido víctima, gracias porque me han salido fuerzas, que ignoro de donde, al fin he podido ver con otros ojos, aquel que idolatraba, que no necesitaba más que a él “Perdón si no te creo, si ya no quiero intentar, porque lo que rompiste no se puede arreglar, perdón si ya no vuelvo, si aprendí a decir adiós, hoy me elijo a mi misma, antes que a los dos”
No es fácil despertar, ver la realidad, pero Dios siempre me vio, y me mostró, cuando estuve preparada, pude ver… no es fácil, duele, lo cegada que estaba, pero también ya entiendo el porqué, ha sido un año de caídas, de levantadas, de crecimiento, de hacer conciencia, que por un lado, no necesito más que de mi misma con mi discapacidad (con Dios por delante) por otro necesito a todas esas personas, que suman y no restan, que me abrazan en la tristeza, que se alegran más que yo en mis alegrías, que hacen raíces en mi vida, unión como familia. Han sido unos meses de lectura enviada por el cielo, constructiva para mi crecimiento, carteles, encuentros, que por fuerza eres consciente, que ahí algo más grande que todo lo mueve, que te protege y te cuida, te ve tal cual eres…
“No van a convencerme que ahora es mi mente la que se equivoca, si me hice más fuerte, es por quererme aun rota, si pudieran verme, como me veo ahora, entenderían que soy otra”
Quisiera enseñarle al pasado cual es mi presente..."
Estos últimos meses en este año 2026, he fortalecido el vínculo con mi hija, sí a pesar de mi condición discapacidad, jamás hubiese imaginado, ser mamá soltera, pero hija ya va para los 7 años, lo estamos logrando, en este último tiempo, estar ahí, cuando necesita a su madre, todo el apoyo supremo, mi discapacidad no es una barrera, ni impedimento. lo que si necesita mi hija una madre fuerte, que solo miré para atrás, para recordar adonde no volver, hacer conciencia de lo mucho que puede lograr, agarrándose a los que le impulsan a volar, diciendo adiós a los que la echan de menos, no la valoran o menos precian. Estos 39 años, en el límite del 3, asomándose el 4 sintiéndome orgullosa de como estoy avanzando.
“No van a convencerme que ahora es mi mente la que se equivoca, si me hice más fuerte es por quererme aun estando rota… no, ya no van a convencerme…”
Escrito: 27 de mayo del 2026
También te puede interesar:
- Palabras de una mujer tras una relación con un narcicista
- Chi-kung, tai -chi en la parálisis cerebral
Sígueme en mis: Redes sociales
















