La vida golpea, golpea con toda su fuerza, siempre, la misma piedra, una y otra vez, como esa asignatura pendiente, que no deja de repetirse continuamente, tu, agotada ya lo vuelves a intentar, sin entender donde falla la ecuación, sin comprender, lo que hay que hacer distinto para que no se vuelva a repetir la escena, como esas películas que se repite un día en concreto, una y otra vez… hasta que haces algo distinto y buf, ya no se repite más.
Estómago encogido, noches largas de insomnio, con cascadas de lágrimas que no dejan de brotar, que no puede dejar de llorar, mi cerebro me echa una emboscada, no me deja de atormentar… hay ocasiones que me gustaría saber, como llegar al mundo de los sueños… hay veces que solo cerrar los ojos, llegas, otras solo ves todas las horas pasar.
Camino, camino sin descanso, sin dirección, miro a mi alrededor todo lleno de niebla haciendo imposible la visibilidad, imposible de avanzar. Distingo un cartel, pero la dirección se camufla entre niebla y lluvia. Sigo caminando asustada, desconcertada, mi estado no es tan diferente, a lo que el clima me presenta, rabia, desconsolación, gritos de impotencia salen de mi boca… sin dejar de gritar “¿Por qué?” todas las tormentas a mi, la misma tormenta que me golpea, cada vez con más fuerza.
El corazón
Siempre la misma asignatura para septiembre
El corazón
Que sale a caminar con los cordones desatados
El corazón
Serán los restos de un tal vez que no ha cicatrizado
El corazón
Parece ser que está empeñado en que lleguemos tarde
El corazón
Que ya está acostumbrado a caminar sobre el alambre
De la nada, perdida en ese paisaje, lleno de semblantes, todos de espejos, que me reflejaban, distintos "yo” de distintas épocas de mi vida, alguna me siento orgullosa, otras llena de vergüenza, de de esas que preferiría olvidar, pero algo ahí me lo impide, otros reflejos con amigos que me llenan de esperanza e ilusión, e otros que me llenan de veneno el corazón… pero como dice la abuela Sauce de Pocahontas “Abre el corazón y lo entenderás”” sin aviso, en un segundo a otro como en un chiscar de dedos, la niebla se iba disipando, dejando ver, y entonces frente la lluvia intensa, te encontré esa vela tan única, tan especial, de ese signo tan conocido, Yin yang: representa dos fuerzas opuestas, complementarias e interconectadas presentes en todo el universo. El yin (lado oscuro) simboliza la oscuridad, la pasividad y lo femenino, mientras que el yang (lado claro) representa la luz, la actividad y lo masculino Sin entender cómo tienes tu llama tan activa, con el aguacero que cae… esa vela, esa llama tan encendida, tan hipnotizadora, el humo se disipa, hacia el cielo, largo, no desaparece. No puedo dejar de mirarla, caigo sin paracaídas de rodillas al suelo. Me rindo totalmente de ella, empiezo a llorar como niña desconsolada, me abrazo en posición fetal, lloro, la rabia, la ira, se desaparece en forma de llanto… Alguien me lame la cara, esos dos lobos, uno blanco, otro negro, la luz, y la oscuridad… respiro profundamente, acarició los animales, me acurruco junto a ellos, me duermo, me duermo profundamente.
Me despierto, solo han sido dos horas, pero como si hubiesen sido ocho después de noches sin dormir, en mi buena compañia, esos lobos, que dan confort y seguridad y esa vela delante de mí, con esa llama intensa, ese humo, que me muestran imágenes de mi ayer, de mi, sigo ese humo hacia el cielo, cierro mis ojos, respiro profundamente… no puedo dejar de reflexionar entregando todo mi ser, a ese pintor del cielo, de mi corazón….
Me giro, ya todo está claro, las nubes se han disipado, mi alma, se ha relajado, el arcoiris, me sonríe, yo empiezo a caminar, empiezo a ver con claridad, hay procesos, dolencias que las hago mías, sin serlo, no es por ser tonta, ni debil, es por estar rota, el cuerpo, la mente, necesitan acción, tiempo para sanar, pero justo en este momento, solo necesito distancia, paz, de aquel que no se acaba de alejar, y no me deja avanzar, el proceso no es para mi, no soy responsable, no debo anclarme, a un personaje, que tanto daño me ha hecho, que tan rota me ha dejado… solo abrazarme, a esa familia elegida, a esas personas que me abrazan, pero no el cuerpo, sino el alma y el corazón, me recuerdan que ya no soy la de ayer, estoy más fuerte, pero aun me queda para sanar, solo debo mantener la distancia, para acabar mi transformación, ser mi mejor versión y quizás solo quizás, se dejará de repetir esta lección sin fin… conseguir esos sueños de libertad
Sueños de libertad
El corazón no espera
Está pidiendo otra oportunidad
Sueños de libertad
Aunque el pasado duela
Volver a comenzar
Amar a quien yo quiera
Gritarles mi verdad
Vivir sin miedo y sin mirar atrás
Tendré que reescribir mis mandamientos
Pasar a limpio lo que llevo dentro
Viajar con dos maletas a lo incierto
Hacer turismo en la ciudad del viento
Siento mis pies desabrochándose del suelo
Mi mano está pintando el universo
Me dejaré llevar
Como las nubes a favor del viento
Sueños de libertad
Vivir de otra manera
Alas para volar
Camino, por esa senda sin fin, encuentro una persona muy amada para mi, nos abrazamos, seguimos avanzando, me encuentro otra, otro abrazo seguir andando, paso a paso, abrazo a abrazo… no es casualidad, 4, 5, 6 personas más, entre risas y charlas seguimos avanzando, nos damos un abrazo grupal, con las emociones a flor de piel… Soy testigo como esos dos lobos, blanco y negro, se van alejando, desapareciendo de la nada… Vuelvo a mi presente, ya el cielo está bien claro, sin ninguna niebla dejando un paisaje inolvidable, yo rodeada de personas, que me dan fuerza, paz, esa familia elegida que no me dejan de abrazar, entender, que solo yo debo mantener distancia y ya. Respiro profundamente, como si algo dentro de mi se aleja, todo espíritu, que no me corresponde, que entre aire, para afrontar lo que llegue, con fuerza.
Escrito: 19 de agosto del 2026
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