Hoy tengo tanto que decir, palabras, más emocionales que cerebrales, más que salir del pensamiento, sale del corazón… Mientras más pierdes la esperanza, maldices la vida, la situación, la vida te sorprende con bendición….
Nos conocimos por casualidad, por capricho de la vida, que ya tenía decidido todo, es quien iba a imaginar, que el llegar a ese nuevo lugar, encontrar esa persona, que en un principio era nada, un hombre más, un compañero más, un maestro más, acabó convirtiéndose en alguien tan importante… a veces, como en mi caso, esos lazos tan necesarios, tan anhelados, no viene de una misma raíz, no viene de un lazo de sangre… sino de un mismo espíritu, que llega a través del aire, que va por delante de ti, abriéndote camino…
Es que él empezó siendo nada, un compañero de trabajo, un maestro más, que sin conocerme de nada creyó en mí mucho más que los que me conocen de toda la vida. Hay ocasiones, que familia, no es lazo de sangre, sino esas personas, que por “casualidad” se cruzaron en tu camino, sin ser conscientes, con ese abrazo, con ese comentario que te sacaron una buena carcajada del alma… con ese primer “tu puedes” Que bien pocos de tu sangre fueron capaces de repetirte, se quedaron anclados en tu corazón. Justo que estabas en la certeza de que no eras nadie, que no eres persona digna, para sentirte amada, zas, esas personas te demuestran que eres todo.
Es que la vida, tiene pensamiento propio, es consciente de tu falta más profunda, “sí, sí, por más que quieras darle la vuelta, es así” te pone esas personas adecuadas, necesarias, para cubrir esa carencia… que te está destrozando el alma, pero ella, llamemoslo la vida, o ese Poder superior, no quiere destrozarte, quiere recomponerte, que aunque no lo veas, te escucha, pero no tu pensamiento, ese es muy traicionero, te escucha tu corazón, tus sentimientos más profundos, de ahí, acciona a tu favor… siempre y cuando, tu vayas en su dirección.
En mi testimonio, hasta el día de hoy, he tenido como cuatro padres, no de sangre, no porque mi madre, se haya juntado con parejas, no, nada de eso, hombres que se han cruzado en mi camino, inconscientemente, me he sentido tan aceptada, arropada por ellos, que para mi son padres.
El primero empezó con 12 años, en la llegada de la secundaria, cuando iniciaba mi temporada más complicada, cuando la relación con mi padre, el que me engendró se empezó a endurecer o como digo yo, empezó a crecer una alta muralla entre él y yo que aun siga de lo más alta al día de hoy. Un hombre que me ayudó como él jamás imaginó que haría, me dió protección, me dió respaldo, me hizo sonreír cuando mi alma estaba inundada de lágrimas, estuvo ahí, cuando nadie más estuvo… Aún mantuvimos el contacto aun cuando ya dejó de trabajar en el mismo instituto, aún se interesaba por mi bienestar, por mi seguridad. En cada escrito eran más que lineas, había interés, bienestar, felicidad, él conocía mucho de mi vida, su familia conocía mucho de mi vida, yo de la suya. El segundo, fue iniciando el primer y único trabajo que he tenido, mi primer jefe, desde el primer instante, me dió esa confianza, ese abrigo, me lo puso todo tan fácil, murió de cáncer… hacía que le habían trasladado a otra ciudad… lo siguiente que supe, que ya estaba muerto… su mujer me dió la noticia y además: “Él te apreciaba mucho, para él siempre fuiste la niña” con ese comentario acabe, inundada de lágrimas, que no me sentía digna de…
Mi salvavidas, mi lugar paracaídas,
mi plan perfecto cuando no encuentro salida,
me siento libre cuando me aprieta la mano,
lo nuestro no es una canción es un regalo.
¡¡Que placer conocerte!!
A lo largo de los años, en este último tiempo, cuando logré salir de la adicción al alcohol y sustancia, la vida me regaló más de lo mismo, más padres, a la altura de lo que necesitaba… acabe trabajando en el mismo ambiente, que un hombre, que de seguida, tuvo un lado de mi corazón, carcajadas me río con él, aunque mi alma llore, todo se ha ido agrandando, ya sabe que lo adopte como padre, él está feliz de ello. Como último padre por el momento… (Quien sabe la vida cuántos padres más me tiene preparada…)
El último es mi maestro de tai-chi el que sin conocerme de nada, solo viendo una mujer en silla de ruedas “Quedate, pruebalo” se que la vida, mi Dios, fue el remitente de ese encuentro, justo estaba buscando sin éxito un lugar donde rehabilitarme… aquello que veía imposible llevo practicando tal fisioterapia más de dos años… Yendo más allá, porque tal maestro, me ve capaz, me incluye, me cuida, me protege, es gran oyente, mejor consejero….
Cuatro años llevo en sobriedad, desde el minuto 0 vi la dirección de la vida, o Dios como yo lo determino, él concede los anhelos de mi corazón, la herida más profunda de mi alma…
Alguien en la nitidez y en la palabra
encendida sanará tu alma herida,
y llegará la solución.
Escucha tu corazón, que aunque suene a frase oída, te aseguro que no miente.
Así que hay todos esos hombres, que en algún momento de mi vida, se comportaron como padres… ¡¡¡Feliz día, gracias a todos vosotros que me agarraste fuerte, cuando mi alma se rompía pedazos, eternamente, agradecida bendecida (A los cuatro padres) por muchos años que pueda ser testigo!!! (A los dos que al día de hoy están en mi vida) ¡¡¡Mil gracias por saber reconstruir, lo que lazos de sangre no supo valorar ni cuidar!!! ¡¡¡Infinitas gracias por ser raíces en mi incertidumbre!!!
Escrito: 19 de marzo del 2026
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