Tengo autismo, pero no soy autista

Tengo autismo, pero no soy autista
Reflexión....

domingo, 12 de abril de 2026

El verdadero significado de ser padres/madres con discapacidad

 


El verdadero significado de ser padres o madres con una discapacidad, cualquiera de nosotros, lo vemos como algo normal, el hecho como toda persona adulta, pero viéndolo desde fuera, ese acto tan natural del ser vivo, pasa a ser algo extraordinario, cuando quien es padre tiene discapacidad. Es que la sociedad no está preparada, ya que ese acto tan normal, rompe los esquemas de una sociedad con una mentalidad.


El verdadero significado de ser padres o madres con una discapacidad, es que se rompen muchos mitos que se nos marcan, es que si lo piensas detenidamente, es algo que rompe como bien indica el emoticono él mismo cerebro.



Rompiendo mitos:


  • La persona con discapacidad tiene sexualidad, ese bebe no llegó por cigueña. es más, es una persona sentimientos de poder amar y el derecho de sentirse amada
  • La persona con discapacidad no es un niño eterno, como toda persona, crecen se vuelven hombres y mujeres.
  • La persona con discapacidad, que necesita ser cuidada, es ahora la cuidadora, es la persona responsable de ese recién llegado al mundo. Es consciente, algo que siempre le ha negado el mundo es que “es capaz de lograrlo”
  • La persona con discapacidad, es consciente que si es capaz. Sí es muy posible que necesite ayuda física en muchos aspectos, pero toda persona, es capaz de dar lo fundamental en la maternidad o paternidad “Atención, apoyo, amor incondicional” 



Vivimos en una sociedad muy ignorante y muy poco preparada, para la realidad de cualquier persona, incluidas las personas con discapacidad, en muchos casos, somos nosotros mismos que debemos levantarnos, alzar la voz, de que nosotros también podemos, es más como personas tenemos el derecho y nadie nos puede decir que no.

Escrito: 12 de abril del 2026

También te puede interesar: Discapacidad: Yo no aborté y lo logré

Sígueme en mis: Redes sociales

jueves, 9 de abril de 2026

Reflexionando: Viviendo en un mundo discapacitado

 


Camino por este mundo, lleno de barreras, no echo a toda la humanidad, no sé en qué punto, los humanos decidieron ser los reyes del planeta, tratando a los demás seres como inferiores,  no se en que punto, decidieron lo que es o no  es normal en su propia especie, no se en que punto, se cuestionaron que era lo normal. Camino, no dejo de caminar y pensar a una misma vez, muchos se rigen por ese punto bíblico, ese libro de ley, que cada quien interpreta como mejor entiende… pero en mi forma de ver, de interpretar todo es muy distinto. Dios es amor, de eso no hay duda, de amar sin discriminar, de ayudar al prójimo, pero al prójimo que en realidad este mal… no lo que ellos creen que es una enfermedad.

Camino por un mundo discapacitado, con la ignorancia, de aquellos que ya juzgaron y discriminaron. La única certeza es que vivo en un mundo diverso, que nada es malo, todo es válido, a la misma vez, se anula lo normal, porque lo normal es diverso, todos podemos aprender de todos, todos, tenemos algo que enseñar a los demás, porque no todos tenemos la misma forma de hacer, pero todos lo podemos lograr, solo hay que ver mas allá, no solo tu realidad.



¿Quién eres tú? Muchas son las ocasiones que me pregunto ¿Quien soy yo? todos somos humanos, con diferentes capacidades pero mismas metas, solo que alguien tuvo la “genial idea” de diferenciar, de normalizar, lo peor, de no normalizar, ahora bien, ¿quien dice que en verdad no es al reves? 



Camino por un mundo discapacitado, enfermo, todo es maldad, todo es rechazo, demasiadas barreras físicas, sobretodo mentales, que no aceptan a la persona tal como es, sin entender, que todo cuerpo físico o mental es perfecto, como jueces, discriminan sin piedad ¿Quien les ordenó jueces? construyen este mundo dividido, no por la ley de la vida, sino, por los humanos ¿Quien somos nosotros para decidir, para dividir?



Camino por un mundo discapacitado, lleno de barreras fisicas: escaleras, sin ascensores, rampas obstruidas, todo alto o bajo, pero nada a la medida, pasos de cebra sin declarar para aquellos que solo ven oscuridad, libros, programas sin preparar, con puntitos que construyen letras. Todo un lenguaje construido, que el mundo niega existir, aquellos que no pueden hablar o oir… ¿De que manera se les va a escuchar?



Camino por un mundo discapacitado, donde no entienden que cada uno tiene su idioma, lo que para ellos son berrinches y gritos, lo que para ellos es falta de afecto, que están rotos, la realidad es muy distinta, es otro idioma que ellos ignoran, pero es igual de válida, todos somos perfectos tal y como somos, somos todos que tenemos que entrar en el mundo del otro, adaptarnos a él. Discapacidades, no discapacidades, todos somos personas capaces de todo, cada cual a su manera, se trata de atreverse aprender… No se trata de centrarse en las diferencias, sino en lo idéntico, que es lo que hace del verdadero humano “Aceptar, ayudar, amar” no "Negar, rechazar, anular"lo demás carece de importancia…



Viviendo en un mundo discapacitado, cuánto falta por aprender, por conocer,  por mejorar, no se trata de imponer, ni cambiar, sino de aceptar, juntos mejorar crecer… Esas condiciones que parecen menores, de distinta manera, en realidad en la vida de Jesús es igualdad, todos podemos lograr todo, todos podemos aprender de todos… Viviendo en un mundo discapacitado, por que así el hombre ha separado, sin entender, sin querer escuchar el verdadero significado..


Escrito: 09 de abril del 2026

También te puede interesar: Discapacidad, en un mundo ideal

Sígueme en mis: Redes sociales

martes, 7 de abril de 2026

Relato: El lobo y la luna

 


Rocky, el lobo más joven de la manada, y el único, le fascinaba cuando el sol se escondía a descansar, en su lugar llegaba la luna,  tan resplandeciente, que iluminaba todo a su paso… Nadie podía entenderle… “¿Qué podía haber tan fascinante en la profundidad de la oscuridad de la noche?” Rocky se sentía hipnotizado ante su presencia, porque aunque todos veían oscuridad, él veía luz, resplandecer,  aunque nadie le creía sentía que la luna, se comunicaba con él, le escuchaba, se expresaba ante él.


La luna tenía expresiones en su rostro, que mostraba con su cuerpo, como si un slime, se tratara como si fuera un ser invertebrado moldeando su cuerpo. Solo Rocky era consciente, de la verdad que veían sus ojos, parecía ser el único testigo de las comunicaciones de la luna, ella también se expresaba, ella también sentía, ella le comprendía. Si él le explicaba algo asombroso, ella se sorprendía, todo el mundo lo llamaba luna llena, todo los lobos de la manada aullaban a ella, él era consciente de la realidad del sentir de su amiga, es que ella, la luna, se sorprendía enormemente al mismo tiempo, le ponía nerviosa, le daba verguenza al ver como todos los lobos, la aullaban, pero nadie la escuchaba, solo su amigo Rocky la tomaba en serio, él intentaba sin exito que respetaban a su mejor amiga, pero de igual manera era ignorado, se sentía mal por no poder ayudar a Luna.



En otros días que el lobo le explicaba cosas divertidas, ella se reía junto a él, compartía su felicidad riendo a gran carcajada, eran divertidos esos días, porque ambos se reían muchísimo, eran de los mejores días. Sus compañeros, el resto de seres, decían que esos días, la luna estaba creciente. En las ocasiones, que tanto la luna o él, estaban tristes, ellos llamaban a esa emoción menguante… pero eran capaces de abrazarse uno al otro sin llegar a tocarse… contaba la leyenda, que algún día, caducando nuestro tiempo en la tierra, todos acabaríamos en un mismo lugar, todos nos podríamos abrazar. 



Rocky el lobo, y también su fiel amiga la luna, se sentían incomprendidos, invisibles ante los ojos del mundo que los rodeaba, sólo se sentían comprendidos, valorados, entre ellos dos. La luna solo veía a Rocky tal como era, como sentía, Rocky era el único que veía a la luna, como un ser con sentimientos y emociones. Un ser que brillaba más, con luz propía, mucho más que todos ellos, nadie la veía como era, nadie la valoraba como merecía… Rocky el lobo, se sentía muy parecido, y podía entender, a la incomprendida de la luna, aunque ella… poco se quejaba, poco decía, solo transmitía… 



No todos ven las cosas de la misma manera, todos tenemos nuestra realidad, solo hay que mirar con los ojos y el corazón del otro, porque no solo tu realidad vale, hay montones de realidades válidas… solo tienes que ser consciente… ver más allá de lo que tus ojos llegan a percibir, todo ser viviente, tiene su forma de ver, de sentir, de vivir, todo es válido, solo tienes que aceptar, mirar como el de al lado. Pocos entendían al “Raro del lobo Rocky” “El raro del lobo Rocky” era capaz de entender a la incomprensible de Luna. Con todo, esos dos seres eran capaces de sentir más que cualquiera de su alrededor. Con eso se hacían únicos, especiales….

Escrito: 07 de abril del 2026

También te puede interesar: Relato: Miguel y la luna

Sígueme en mis demás: Redes Sociales