Palabras a Cupido

jueves, 19 de febrero de 2026

Discapacidad: Saber y creer... Reflexionando...

 



Saber, creer dos verbos semblantes, pero no iguales, eso en la discapacidad ocurre mucho, todo el mundo lo ve, no dejan de repetirtelo, pero no te lo acabas de creer, como hacerlo si toda la vida, te han acribillado de lo contrario.


Saber, tu en realidad, lo sabes, porque lo estás viendo, pero no lo estás procesando, no lo estás interiorizando, te miras al espejo, es como verte pequeña, aunque te muestre tu verdadera versión, tu versión más grande, no puedes evitar encorvarte, cada vez mas y más, hasta quedar en posición fetal.



Creer, es que el problema es el creer, el interiorizar, lo que estás viendo, lo estás haciendo, tu, lo estas logrando, pero eres incapaz de creertelo, es como si alguien manejara tus hilos, el mérito en realidad no es tuyo, porque no te sientes dign@ de tal mérito. 





Saber y creer, hablamos de hombres y mujeres, adultos, los niños no tienen ningún problema, tienen una confianza total en sí mismos, cuando lo hacen se lo creen, siempre y cuando sus progenitores hagan lo mismo… si rompemos esa Autoestima que tanto hablamos, convertiremos en adultos rotos, incapaces de sanar. Es que todo empieza en la infancia cuando un niño, una niña, no siente el calor, el apoyo de sus padres, es lo que reflejará el infante, algo en su interior se romperá, ese adulto muy difícil de sanar, se refugiará en lo que sea necesario, para sobrevivir. Ese infante, ya se siente bastante mal, por una sociedad discapacitada, necesita el apoyo total de progenitores, en caso contrario…. sabrá que podrá pero no se lo creera…  En la película de Disney “del Revés 2” Riley, una joven en plena adolescencia  acaba sintiendo, grabándose en su subconsciente “No soy suficiente” eso le acaba produciendo una profunda ansiedad y desesperación, en su caso el hockey, ella sabe, ella ve que puede, porque otros le han recalcado que no es suficiente… eso es lo que ella se le queda en el subconsciente…  solo con un verdadero y profundo abrazo en este caso de las emociones, le produce calma y una profunda paz, porque todo lo que se vive en esos primeros años, hasta bien, bien los 18, es fundamental, para el hombre o mujer que serán, si no es así en consecuencia, se convertirán en hombres y mujeres rotos, intentando sobrevivir, con ello, puedan crear adicciones entre otras cosas. todos los niñ@s, todos los jóvenes, con o sin discapacidad de lo contrario, si sienten el apoyo  total, de sus padres, que son las personas mas importantes,  se convertirá una persona, que lo sabra, además creerá que lo logrará, porque jamás le han hecho dudar de si mism@.





Para llegar a saber y creer, es fundamental que se haga conciencia desde niñ@ que son los años fundamentales de todo lo que ven, y escuchan, son como esponjas, que quedan grabados en su subconsciente…

Escrito: 19 de febrero del 2026

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miércoles, 18 de febrero de 2026

"No naciste para drogarte" Reflexionando...

 




“No nacistes para drogarte” Es que si alguien llega a esas sustancias, puede ser por juventud “Diversión” pero en esa fase, no tienen problemas en detenerse. Todo se complica cuando esa “diversión” se vuelve adicción, en esa primera probada, que todo calma, que parece que tu cerebro se para, se para de sufrir, de pensar, se parece sentir algo de paz…


“No naciste para drogarte” El problema surge, cuando no se puede detener necesita ese trago, esa esnifada, para poder “sobrevivir a la vida” que sencillo se vuelve todo, cuando los grandes problemas se vuelven polvo, todos camuflados, bajo la alfombra… “¿Esto es tan negativo?” te preguntas, a la misma vez, ¿donde estuviste toda mi vida? a la mínima que hay un conflicto, o sentimiento incómodo, ahí vas, intentando evadirte de tu realidad, sin ser consciente del precio que has de pagar.



“No naciste para drogarte” El alcohol, la sustancia, fueron creadas por personas malvadas en realidad, que viven de la matanza de otros. Si bueno, el vino el cuerpo de cristo, una copita al día es sano para el corazón, siempre en cuando no te envenenes, al igual que los frutos secos, son buenísimos, pero si tu cuerpo, no lo tolera, te puede llevar a la muerte, si con una copita no puedes detenerte, ni una gota pruebes o te llevará o te matará, no es una forma de hablar, es bien literal… Ya no hablemos del Whisky, y demás bebidas, eso no fue Dios, como bien digo, por personas bien malvadas que se hacen ricos a costa de la muerte de muchos, sin piedad.



“No naciste para drogarte” eres una niña, eres un niño roto, que te sientes incomprendid@ frustrad@ que solo busca sanar, encontrar salida, sobrevivir a algo que no puedes explicar,  pero en todo eso, solo te destruyes más. Pídele a Dios, a tu Poder Superior, ten fe, solo cree,  pide orientación, fuerza, salida, porque aunque no lo  creas, Él está contigo, si pides, él obrará, de la misma forma,  que no entiendes el porqué de la necesidad de consumir, solo cree, ten fe, él te ayudará a entender, a encontrar la salida, tener la fuerza necesaria.



“No naciste para drogarte” Yo tampoco, pero como muchos por una enfermedad del alma, quedé atrapada en el espejismo de sanidad, que solo te hace caer mas… Doy fe que en mi desesperación más profunda, de esas charlas solo entre mi Dios y yo, él concedió los anhelos de mi corazón, me puso, me pone cada día las personas y lugares necesarios, para poder sanar, es algo inexplicable, pero en mi testimonio afirmó que es real, soy consciente, que el mundo, y personas muy cercanas me destruyeron la autoestima, creando esa dependencia emocional, que aun hoy voy trabajando, pero poco a poco, muy sutilmente voy sanando… es que mi gran problema es creer en mi capacidad, que yo también, puedo lograr y ayudar muchos y también a otros. Aun tengo dependencia emocional, con otras personas, sustitutas de quien formó la herida, pero ya conozco más y voy trabajando en ello. 



“No naciste para drogarte…” Naciste para algo grande, tienes un propósito marcado, que tu poder superior, te afirmó. Este mes de febrero, el mes del amor, el mes de creer en un poder superior, mayor a nosotros mismos, que nos devuelva el sano juicio ¿y acaso Dios no es amor? como bien recuerda Corintios…. ¿Acaso no vino Jesucristo por los enfermos del corazón? No estas loc@ solo estas enferm@, lo estarás de por vida, olvidate de el típico “Quizás mas adelante” ¡¡NO!! ¡está enfermedad es para siempre, al primer trago como dicho anteriormente, te llevará a la muerte,  pero por suerte, si practicas el programa y tienes fe, tu poder superior, te ayudará a no recaer más, pero sobretodo no naciste para drogarte…

Escrito: 18 de febrero del 2026

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lunes, 16 de febrero de 2026

Sindrome de Down y Dios

 


No, no es un castigo, no es una maldición, no es consecuencia… Muchas son las discapacidades, sobre todo físicas, que los cristianos, repiten una y otra vez “Dígale a Dios que la sane” Como si hubiera algo mal en mi, no fuera perfecta tal como soy. Yo que tengo parálisis cerebral, me quedo reflexionando: “¿Sanarme de qué? aunque no pueda caminar como los humanos se familiarizan, puedo volar” tal como Dios me dirige, “A pesar de mi condición” Dios me está llevando por un terreno, que la discapacidad forma parte de su propósito, lo que menos le preocupa es mi discapacidad, sino sanarme algo mucho más importante, mi espíritu, mi alma, es lo esencial para seguir…


En estas líneas quiero, hablar de una condición clasificada en el grupo “discapacidad” que se nace o no se nace con ella, con el permiso de Dios incluido, es una discapacidad que muestran unas facciones en la persona que no se pueden eliminar, exactamente el síndrome de Down es uno de ellos a veces, aunque en el embarazo se haga todo perfecto, el o la bebé llega con Síndrome de Down, o otro síndrome o espectro… Condiciones, secuelas que no se pueden disimular… pero Dios no ve tales secuelas, sino, el alma, la capacidad de la persona.



Dios no se equivoca, no se dormirá el que guarda a esa persona, y no hay que olvidar que todos fuimos creados a semejanza de Dios a diferencia de la Discapacidad física, no se le puede eliminar, Dios no puede eliminar esos rasgos, que son parte de esa persona única, siempre y cuando quieras ser sanado, porque Dios actúa, a quien se deja, a quien tiene la necesidad de ser sanado. Como decía, no es maldición, no es consecuencia, no es castigo, las personas con síndrome de Down, las personas con discapacidades severas, las personas con espectro autista, son obra de Dios, Dios también es su alfarero, en mi mirar hago conciencia, que no se trata de cambiar a la persona con discapacidad, más bien, la mirada de la sociedad. 



Porque hago recordatorio una vez mas, que no vivimos en un mundo blanco o negro, ni siquiera personas buenas o malas, vivimos en un mundo lleno de color, de diversidades. Todos tenemos luz y oscuridad en nuestro interior, todos hacemos cosas malas y buenas en algún punto de nuestra vida, lo importante, de que parte se está alimentando tu corazón.



Las personas con discapacidades, trastornos, síndrome, son persona ante todo, no son angelitos hay personas con trasfondo, algunos buenos, otros malos, como las personas sin discapacidad, al igual que no son niños eternos, crecen, se convierten en hombres, mujeres, con necesidades de adultos, como a todo hijo hay que guiarlos en la sexualidad. Navegando por la aplicación de Disney plus, encontre la serie “Ralph y Katie” Una pareja con síndrome de Down, que viven independiente, sí que los padres, los visitan, están pendientes, les puedes aconsejar, pero son Ralph y Katie quien tienen la última palabra de cómo vivir sus vidas como adultos que son. Así exactamente, es como los ve Dios, aquí quien tienen que cambiar la mirada es la sociedad, para empezar la familia.



En mi testimonio: en la iglesia, no me dejan de repetir “Dígale a Dios que le quite esa silla” pero Dios me dió propósito con mi discapacidad, que llegó a mi justo al nacer, Dios no se equivoca… Tengo prioridad de sanar mi alma, mi autoestima, mi corazón, veo que Dios, va a una misma línea, porque soy testigo, que cada destino que llegó, que cada persona que encuentro, es como darme una rafaga de aire fresco, a mi alma, a mi espíritu. A él le debo eternamente, su misericordia, y fidelidad, aunque mi impaciencia me corroe, su tiempo es perfecto. Llegado el momento lo entiendo todo. 




Todas las personas con discapacidad son hij@s de Dios, incluso aquellas que sus rasgos son inconfundibles, pero Dios no quiere cambiar a esa persona, sino al entorno que le rodea.

Escrito: 16 de febrero del 2026

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