TODO DE ESCRITOS DE HALLOWEEN, TODOS LOS SANTOS, DIA DE LOS MUERTOS

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martes, 13 de octubre de 2026

Reflexiones de una tortuga

 


¿Por qué ser liebre está de moda? ¿En qué momento se decidió que la rapidez era lo normal? Yo también existo, yo también estoy aquí, soy como soy, no por elección, es lo que me tocó… ¿Por qué todos me miran como bicho raro, como error? Todos me tratan como si hubiera un reglamento, yo no encajo en ese puzle…


No entiendo porque todos admiran a la liebre, tanto correr se va ahogar, va tropezar, va caer, no, no porque yo señalé en esa dirección, no quiero que el karma, me haga efecto rebote, pero mirarla, qué superioridad destaca, como si ella fuera la jefa, como si de ella dependieramos, de tanto confiar, correr, se va a equivocar, y caer, es de lógica, acaso no escuchó los refranes “No por madrugar más llegarás antes” “Vísteme despacio que tengo prisa” ese me encanta, es tan cierto cuando intento hacer, las cosas rápido me sale todo del revés, ya no digamos la leyenda famosa: La carrera entre la liebre y la tortuga, con todo la tortuga ganó, por que la liebre se confió… Las liebres dicen que no es verdad que solo es una historia inventada, cuanto orgullo dios santo, todo por no admitir, que la tortuga le ganó. Yo sí estoy en la certeza de que es real.



Que dificil es vivir en una sociedad de liebres, que no se nos valore, no nos tengan en cuenta, como me gustaria tener una varita mágica bajarles bien la velocidad, nuestra lentitud sea lo normal en esas leyes que ellas crearon… o si existe la reencarnación, en su propia vida sea tortuga… Shtt no he dicho nada, no sea que el karma… pero en serio caminamos lento, o muy lento ¿Y que? nos asustamos con facilidad… ¿Y qué problema hay? Si acabamos panza arriba, caparazón en el suelo, nos cuesta barbaridad volvernos a girar… ¿Y? Somos tan dignas como cualquier especie, estamos en el planeta tierra, no en el planeta liebre.



No se con exactitud cuánto vive una liebre, pero las tortugas somos centenarias, aunque la mayoría somos pequeñas de tamaño, pero venimos de descendencia gigante, algunas solo las dejamos unas generaciones atrás. Si se destacan las virtudes interiores otro gallo cantaría. No se cuando el mundo se volvió del revés… según entiendo cuando Eva mordió la manzana prohibida en el Edén…



No somos casualidad, yo tengo mucho que aprender de la liebre cierto, pero ella también de la tortuga, en mi forma de ver, no existe lo famoso llamado “normal” cada quien somos como somos, cada uno con nuestros dones, y defectos, a motivo que todos podemos aprender de todos, de eso se trata ese rol de la vida, esa línea diversa,  incluso el humano, tiene que mostrarnos, que aportarnos… pero tengo claro que no existe “lo normal” en esos aspectos, seamos como seamos todos somos normales, en vez de hacernos la zancadilla unos a otros, deberíamos ofrecernos la mano para ayudar al otro…

Escrito: 13 de octubre del 2026

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sábado, 10 de octubre de 2026

Relato: Ser valiente

 


Hoy es mi primer día de mi nueva oportunidad, un nuevo comenzar, escuela nueva, nuevos desafíos, nuevos sueños… Estoy aquí frente al espejo preparándome, sintiendo un run, run en el estómago, estoy ilusionada, y nerviosa a una misma vez, volver a empezar no es fácil, dejar todo lo bueno y conocido asusta, ojala pudiera ver lo todo con la confianza y la seguridad de mi hermana de 11 años, yo 16, nuevo instituto, la oportunidad de entrenar a un equipo de futbol, me encanta el fútbol, mis dibujos favoritos desde niña “Oliver y Benji” nunca he sido muy feminina, tampoco masculina, lo justo, espero que no sea un problema.


Aquí estoy entre los pasillos de mi nuevo instituto, ya llevo unos días, pero me siento invisible, aunque intente pasar desapercibida, hay quien se dedica a incordiar, a molestarme, a atacarme. me siento como Addie del libro “la profesora” sin trama más turbia claro, pero me siento marginada como ella, nadie me habla, nadie me invita a sentarme a su lado, ni en el bus escolar, ni en clase, ni en el comedor, parezco la oveja negra, aun sin abrir boca. En el recreo más de lo mismo, no me molesta, me siento en un rincón veo entrenar a los futboler@s, me fascina el fútbol, no se, es una afición de chiquita, debe ser de familia, porque mi hermana pequeña, sigue el mismo camino, ella si juega en los infantiles, yo soy su entrenadora, no es sencillo entrenar a tu propia hermana. 



Voy al baño, me aseo un poco, me arreglo la cola, entonces entran ellas cuatro chicas, que parece de lo más pijas, se creen las dueñas del mundo, no tardan en coger la cartera, ponerla del revés y tirarme todo al suelo entre carcajadas, me sacan la goma del pelo, empiezan a jugar a basquet con ella, se la tiran unas a otras, yo intento defenderme, pero me acorralan, me intimidan, me juré a mi misma que jamás pasaría esto, pero… quien puede controlar el futuro… acabo sentada en el suelo del baño, con todo esparcido a mi alrededor, mi frustración a tope, mi alma hecha añicos.



La rabia y la ira me invaden, mis pasos hacia casa me delatan… me encierro en mi habitación dando un portazo, no quiero ver a nadie, no quiero que nadie me vea, me acurruco en posición fetal en mi cama… cuando un aviso de móvil me sobresalta… el corazón me da un vuelco solo tengo ganas de gritar, el mal rato del baño, subido a las redes sociales, con el aviso a todo el instituto, la rabia, la impotencia me invade, cascadas de lágrimas recorren mis mejillas, quiero gritar, con todas mis fuerzas, así lo hago ahogo un grito desde lo mas hondo de mis entrañas de mi ser, a la almohada…. Cuando soy consciente, recibo un fuerte abrazo de mi hermana… ¡Qué reconfortante es! aunque a la misma vez, me hace llorar, el doble, y mucho más allá, Admiro y envidio la empatía de los niños… Dios santo, no cambies nunca… te quiero mucho pequeñaja. 



No quiero volver a clase, la ansiedad me supera, como me encantaría, que la tierra me tragara, que un gran tsunami se me llevara, o un huracán se abalanzara…. sería mil veces mejor que volver a caminar por esos pasillos… Soy incapaz de entrar, prefiero llegar tarde, antes que afrontar el acaso, pero que ingenua soy…. en clase todo el mundo me mira, murmuran, me ignoran, yo intento hacerme la fuerte, pero es demasiado el dolor que se siente, lo único que me da un respiro, son los entrenamientos con los pequeños, ahí nadie me mira raro, es un gustazo ver cómo los niños se respetan, y se ayudan entre sí, aunque sean del equipo contrario… ¿en qué punto dejamos de ser nosotros mismos para ser marionetas de un mismo teatro?



Estoy en mis pensamientos, salgo del colegio, me quitan el movil, ellas las mismas de siempre, una que parece la capitana, me planta cara, empiezan a sacar palabras de su boca, yo no me callo, le contestó verbalmente, no voy a dejar que me intimiden más,  me empuja, yo caigo como tortuga boca arriba, ya que la mochila me para el golpe, veo claramente como un puñetazo viene hacía a mi… para mi sorpresa, otra de ellas le para el golpe, me defiende, consiguen que se vayan, me ayuda a levantarme, pero claro ahora ella también será acosada, pero la ayudaré a salir adelante… saldremos adelante juntas, sanaremos, el karma existe…

Escrito: 10 de octubre del 2026

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viernes, 9 de octubre de 2026

"En la oscuridad de la noche" conversaciones con mi subconsciente

 


Ei tu, si tú… Miro a mi alrededor, ya todo en silencio, en oscuridad, solo esa pequeña luz que parpadea, de mientras, aquí estoy yo, hablando yo sola, en serio, parezco una loca, dicen que el primer rasgo de locura, es hablar solo, pues yo no paro… yo lo supero con creces.





No me gusta la oscuridad, ya, cualquiera que me vea, pensara que no pasó de los 10 años, no podrán dejar de reir al ver que llego a los 40, ¿pero acaso hay una ley que implanta el terror nocturno solo a los niños? Detesto la noche, a ver amo a la luna, las estrellas, en verdad me relajan, me da paz, pero el estar en mi cama, sola con mis pensamientos… me atormenta tanto… envidio a esas personas, que solo poner la cabeza en la almohada ya roncan, en verdad, yo antes así era, pero algo cambió, ahora es el momento del día que más detesto. tanto que me peleo con mi hija de 7 años cuando me dice “Es que no quiero dormir” yo convenciendo de lo contrario, cuando en el fondo la entiendo perfectamente, comparto su opinión, las noches pueden llegar a ser de lo más tormentosas, mi peor pesadilla.



Yo grito en lo más profundo de mi interior, ¿que interruptor hace falta tocar, para que el consciente descanse y despierte el subconsciente? Antes me dormía como si nada, y ahora… tengo unas guerras internas terribles, que por más que cierro los ojos, que por más que cuento ovejas saltando la vaya, que por más que busque mi mejor recuerdo, por mas que cuente hasta mil, el consciente ahí sigue golpeándome, cada noche lo mismo, llego a ver las horas de ese reloj con luz fluorescente, la 01, las 02, las 03.00 de la madrugada, aquí sigo con los ojos como búhos, observando un techo lleno de manchas, ¿o es mi vista cansada?





Cuando al fin aparece el subconsciente, ¿Ya me dormí? ¿Cómo ha sido? ¡No me enteré! ¿A qué hora me dormí? hay montones de relojes, pero todos sin hora…  me encuentro yo frente a frente, con una niña fantasmal, que me es familiar, pero no sabría decir porque, no tiene cara no le dejo de preguntar, pero ella sigue inmovil, con una sonrisa en su cara sin rostro. Me señala, la dirección, yo me decido a seguir, con un viento helado que me golpea la cara, va en mi contra corriente, como si quisiera evitar, , pero todo este paisaje grisenco, fantasmal, me horroriza, me hace estremecer, ¿por qué? Llego al final del camino, hay un profundo hueco, no veo el fin, me da horror, hasta asomar la cabeza, “¡¡Hola!!” Pero solo contesta mi eco, me estoy congelando… el terror me invade, ya esto es más pesadilla que otra cosa… Dios quiero despertar… Entonces la veo, hace un momento no estaba, una mujer anciana con su cara borrada, también me es familiar pero ignoro de donde hay una gran pantalla de cine, sale, una niña que desaparece, una adolescente, una mujer…. Intento llegar, pero ese vacío me horroriza…. miro al cielo, se abre una clariana, un rayo de luz, de sol, de esperanza se deja ver… 





Despierto con la respiración agitada, sudando y temblando a una misma vez… el tic tac del reloj, las 06 de la mañana, aun me quedan horas de sueño… ¿Qué ha sido eso? en el fondo lo se… el subconsciente vuelve a dormir, me vi a mi, presente, pasado, futuro, profundo e incierto como ese hueco… es que en el fondo no dejamos de ser, rehenes de nosotros mismos, no hay peor enemigo, que nuestra mente…  Esa niña de la pantalla, mi hija, hoy niña, mañana adolescente, mujer… no estamos solas, el Gran Yo Soy nos respalda… la tengo durmiendo en la cama de al lado, tranquila, relajada, yo me abrazo, al cojín de la cama, aunque parezca infantil, es lo único que me calma… cierro los ojos sin casi ser consciente, este ya duerme, vuelve a surgir el subconsciente…

Escrito: 09 de octubre del 2026 

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