Bienvenid@s al espacio de una mujer con parálisis cerebral e hidrocefália. Una mujer que es mamá soltera, con la enfermedad de la adicción en sus venas… Escritora aficionada, no te pierdas su día a día, además sus pensamientos y reflexiones a través de letras…
Como dice la canción: “No estamos locos sabemos lo que queremos” algo parecido, vivimos en una sociedad, que solo ven trabas, aquello que ella nombró “normalidad” no es tu normalidad, tu normalidad, no es la suya, atención: ¡¡Está bien!! No hay una normalidad establecida, la vida no puso reglas en ese sentido, la vida no separó, normal, no normal, eso es cosa de la humanidad… como tratar de menos a esos animales (no humanos) que son más humanos que los propios humanos, muchos conscientes, no los valoran como es debido, pero si les prestas atención, serás consciente, que ellos, no escuchan tus palabras, ellos prestan atención a tu corazón, de ahí se rigen, con verdad más sincera.
Hablemos de la discapacidad, de aquellos que sólo señalan la diferencia, para dañar, para lastimar, centrándose en la “inferioridad” que ellos ven en ti, lo ven tan diferente e “inferior” que eres de ellos, “lo roto” que estas, pero en realidad, no son conscientes, que ellos son los verdaderos rotos.
Discapacidad, no discapacidad, todo es digno, todo está bien, cada quien es como es, lo que tu necesitas, lo que el otro necesita, todo esta bien, esta sociedad, necesita aceptar, que no solo lo suyo, es válido, y está bien, los niños de hoy, necesitan comprender, que el compañerit@ con autismo, síndrome de Down, en silla de ruedas, Tdah, hiperactividad, deformidad… etc, etc, etc… todo está bien, que son niños como ellos, con sueños, ilusiones, que si no son vistos como uno más, lo van a pasar mal… solo comprenderán y verán, cuando lo vean a su alrededor… Hay un dicho: “Los niños, jóvenes, nunca escuchan a sus mayores, pero en cambio, si siempre hacen lo que ven a través de ellos” ¿Entonces cuál es la enseñanza que les vas a mostrar? ¿Por cual camino les vas a guiar? No es tan sencillo, quizás haya que romper algunos patrones e ideales, quizás tendrás que aceptar que estas equivocad@
No estamos rotos, solo nuestro ritmo, nuestra forma de hacer es diferente, pero llegamos a un mismo lugar como cualquiera sin discapacidad, toda mi vida me he considerado una muñeca rota, porque así me lo han gritado tod@s… Me he considerado, porque en realidad, no soy más que tú, pero tampoco menos… viendo como me discriminas, empiezo a dudar de quién está más roto. Viéndolo desde una visión cristiana, Dios no se equivoca, él nos está guiando para ser nuestra mejor versión, con nuestra discapacidad. La discapacidad no es un error de fábrica, es parte del propósito que tiene para nosotros, así que mejor "Tú no escuches..."cuando te digan que tu estás rot@ porque en la verdad, cada vez que te cierren puertas, que te digan palabras anuladas, cada vez que te quiten derechos, incluso cuando te digan “pídale a Dios, le saque de su discapacidad” etc… se da a ver, la gran rotura de espíritu que tiene el del frente. Porque tú ya eres perfect@ tal como eres, tal como Dios te está conduciendo a su propósito… porque si cierto Jesús sacó muchas discapacidades, pero dejó otras para mostrar al mundo nuestra verdad (así veo mi condición de discapacidad) que no importa nuestra condición, no estamos rotos, solo nuestro ritmo es diferente, y perfecto a la misma vez, al igual que el que no tiene ninguna discapacidad. más bien ora por esa persona que ella si está enferma de perjuicios, pero tú, no estás roto, solo tienes un ritmo diferente…
Discapacidad, no se a quien se le ocurrió que tener tal condición, era algo a menos valorar, si cierto, existe una dificultad, pero si existiera un mundo pensado para todos, ya no habría esa barrera. Vamos, todos tenemos lo nuestro, la discapacidad no es más que una cosa más, pero cada uno vive su proceso, igual de complicado, porque para ellos todo es igualdad. para nosotros todo es dificultad… es complicado de explicar, es que en verdad, en la superficie de mi realidad, hay muchas barreras que cruzar, aquellos que solo discriminan con pura ignorancia, no dejan de repetirte que no lo lograrás… ¿Alguien puede entender la frustración que se siente al escuchar “Tu no puedes” ¿Hay alguien que le guste que le dicten “Tu no puedes”?
La impotencia, la frustración es grande, es un abismo dentro de mi, nadie puede imaginar, lo que me hace sentir, es como tener un globo dentro de mi, que se infla mas y mas… no puedo evitar escribir, escribir, ya sea en mi libreta, o una servilleta en un bar, retales de mi vida, que atascan el cajón, poemas por la paz, lo que siento sacarlo fuera de mi, sacar el dolor, fuera de mi, desinflar el globo es que en realidad no soy la única, somos tantos en esta guerra, no estoy sola, aunque a ti te lo parezca, es una condición tan común, que casi os llegamos a igualdad…
Entonces llegaste tú, me invitaste a probar, a conocer, a la oportunidad, no me negaste, al conocer mi dificultad, te sentaste a mi altura, esperas con paciencia, aun asi, me animaste a seguir, por primera vez escuche “Tú si puedes” No pude evitar abrazar, llorar, llorar como si fuera un infante, que por primera vez se siente alguien… Vuelvo a probar, lo vuelvo a intentar “Acierto y me equivoco, lo hago bien y mal, te miento si te odio, y quiero la verdad” Lo escribo todo, y escribo más y más… “Déjame pasar una tarde más contigo, quiero decirte al oído algo que te va a gustar: Gracias, gracias por estar, gracias por la oportunidad, gracias por confiar, gracias por el apoyo incondicional, gracias..”
Dedicado a tod@s aquellos que me vieron como persona, me gritaron sin necesidad de palabras "Tú si puedes"
Discapacidad: Una condición que ya se enmarca como negativa, ya toda tu vida destruida… me pongo a reflexionar, yo, que convivo con ella toda la vida, en realidad, no me imagino una vida sin ella, si lo pongo pensar… ignoro, que clase de mujer, que clase de persona sería sin ella. Discapacidad, ni buena, ni mala, solo una más que forma parte de muchos seres humanos.
Discapacidad, nos centramos tanto en lo negativo, que nos han incrustado, que ignoramos todo lo bueno que nos saca, es que si cambiara la mirada, todo sería muy diferente. No, no se trata de hacer castillos en el aire, no se trata de inventar un espejismo para sobrevivir, se trata de mirar más allá de lo que se ve, llegar a ver la realidad, la verdad de la discapacidad.
Hay muchas cosas de mi vida que no entiendo, hay tantas personas que no me lo han puesto nada fácil, pero también hago conciencia, que sin esas personas yo no hubiese sacado la fuerza y todo el potencial que en realidad tengo. Vivimos en un mundo donde se sentencia con la pena de muerte, si un feto ya viene con discapacidad, se sentencia, a discriminar, menos valorar, discapacitar, sacar derechos, solo por tener discapacidad, aun ignorando la realidad de esta, no es negativa, tampoco positiva, es normal, como el o la anciana que ya no puede andar, escuchar, la memoria, o la destreza del ayer, si para ellos, es lo normal, ¿porqué para ti no?
Si cambiamos la mirada, la forma de ver, cuando la discapacidad es por accidente, en algún punto de tu juventud, es adaptarte a una nueva realidad, que ignorabas que existía, es otra forma de respirar, de vivir, pero igual de válida, igual de digna, donde hay que descubrir el cómo, pero mientras lo descubres, lo hayas, haces conciencia de la gran fuerza, y valentía que tienes “¿Oh Dios por qué permites eso?” ¿Y por qué no? Quizás es la única manera de sacar todo tu potencial, no subestimes la discapacidad, quizás sea el único camino para conocerte realmente, para ser tu mejor versión.
Personalmente, mi testimonio, discapacidad desde del nacimiento sin conocer la vida sin ella, me marcaron lo inferior que era, lo que jamás iba a lograr, lo sola que estaría, pero yo me emperraba de lo contrario, mi determinación, me abrió el camino, para descubrir, que la discapacidad no es más que otro camino que seguir, para llegar a un mismo lugar, solo que ante las trabas del mundo, te sale una fuerza que jamás pensaste que tenías, pero siempre ha estado ahí, solo intentas sobrevivir a una sociedad discapacitada. En realidad, dudo que fuera la mitad de fuerte, de determinada si no tuviera discapacidad. Para mi tener discapacidad no es una desgracia, sino una condición tan digna como otra, que me ha hecho descubrir, lo valiente, lo fuerte en realidad, que no soy diferentes a los demás, más bien, los demás son distintos a mi por no verme igual a ellos.
“Cada paso que daba, pesaba como el vacío, sonreía por fuera para no preocupar, pero había una guerra que no supe explicar, me rompí en mil partes intentando encajar, en un mundo que no entiende lo que es vivir sin poder respirar”
Si cambiamos la mirada, aceptamos la discapacidad como parte del ser humano, del ser vivo en realidad, los demás seres con discapacidad no sienten lastima por ella, se adaptan, aceptan, aprenden a vivir con ella, tan apta, tan válida, ya se buscará la manera de poder llegar aun con discapacidad, porque el camino está, solo hay que hallar, quizás la fe necesaria, porque Él, ya te eligió, Él, ya te amó con tal condición… ¿si él así lo hizo, quien es el humano para discutir lo contrario? Sobretodo me lo digo a mi, te lo digo a ti, que tenemos discapacidad, somos como toda persona, con los mismos derechos y obligaciones, las mismas capacidades, capaz de llegar a la luna si nos lo proponemos, incluso Jesús nos lo inculca “no te dicho que si crees verás la gloria de Dios” Ya Él apostó por nosotros, y ganó… con Él nosotros también… solo se trata de aceptar, amar la discapacidad, cambiar la mirada.
“Que sigas siendo quien no se detiene, ni siquiera ante la tormenta más fuerte. Que te abraces cuando el mundo no hace nada, sigas creyendo aunque nadie lo haga”