Nos dicen que los monstruos no existen… ¿sabéis que? ¡Mentira! cierto, se esconden, jamás lo verás en la luz, se escabullen, en los lugares más imprevisibles, menos visibles. Son atractivos, lobos de los malos, en piel de cordero, con astucia, como el zorro de Pinocho… ¿Quién iba a imaginar tan elegante ser? ¡Es de los peores monstruos! ¿O no?
Los monstruos de la noche… reaparecen en la oscuridad de la noche sin luna, sin estrellas… a puerta cerrada, cuando las puertas cierran, las luces se apagan… cuando todo parece paz, y tranquilidad, ellos llegan de la nada, no, no son desconocidos, eso son solo mitos, aquel, aquella, que tu vida darías zas, en esa noche de paz, rompen todos los esquemas, te rompen por dentro, y por fuera… si en la oscuridad, en la paz de la noche…
Los monstruos de la noche… “Tranquil@ ya pasó” ¡Mentira! ahí empieza la pesadilla, que ese monstruo te causó, no solo son los golpes físicos, realmente “esos son lo de menos” porque también te rompió por dentro, en mil añicos, eso tardará décadas en lograr reponer, si lo consigues… El tiempo no es el olvido, esos monstruos, anularon el olvido… solo encuentras la forma de sobrevivir….
Los monstruos de la noche… aunque todo aparentemente ha pasado, la vida parece que ha vuelto a la rutina… a la normalidad, los monstruos han desaparecido, ni rastro… pero al cerrarse la puerta con doble y triple candado, a llegar la oscura y silenciosa noche, metida bajo las sabanas, tu sola, con tus pensamientos… vuelven todos los monstruos a ti, los ves por todos lados en esa pequeña habitación, quieres correr, escapar, pero están dentro de ti, no puedes batallar, como contraatacar…
Los monstruos de la noche… consigues dormirte después de llorar cascadas, gritar desesperada a la almohada, aun esos monstruos, te persiguen, te alcanzan se adueñan de tus mejor sueños, transformandolas en pesadillas… Los monstruos de la noche…
Los monstruos de la noche… no desaparecen cuando el maltratador es encarcelado, cuando el peligro ya ha pasado, los monstruos de la noche, contigo se quedan a vivir, como las secuelas de una enfermedad peligrosa.
Los monstruos de la noche… siempre están contigo, solo la fuerza de aceptar la situación, paciencia, mucha paciencia, con mucho trabajo interior, sobretodo mucho calor emocional, mucho amor, lograrás vencerlos, no, no los olvidarás ni la heridas que marcaron tu mente y tu piel tampoco marcharán, pero ya no dolerá podrás avanzar de verdad…
Escrito: 27 de noviembre del 2025
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